El Parque Industrial de Ancón (PIA): el megaproyecto que busca transformar el norte de Lima en una ciudad industrial

Tras casi una década de intentos fallidos y reestructuraciones, el Parque Industrial de Ancón (PIA) ha entrado finalmente en una fase decisiva de ejecución. Ubicado en el norte de Lima, a 45 kilómetros del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, este megaproyecto se concibe como el primer "puerto seco" del Perú, diseñado para conectar estratégicamente la actividad industrial con los puertos del Callao y Chancay, la Panamericana Norte y el futuro Tren de Cercanías. Con una inversión estimada superior a los 1,200 millones de dólares, el PIA representa una de las apuestas más ambiciosas del país en materia de desarrollo productivo, generación de empleo y fortalecimiento de las exportaciones.
La historia del proyecto estuvo marcada por múltiples postergaciones y cambios en su esquema de promoción. Sin embargo, a finales de 2025, PROINVERSIÓN logró adjudicar la concesión al Consorcio Junefield Ancon Industrial Park, conformado por la empresa de Hong Kong Junefield (Holdings) Limited y la firma china Loudi Engineering & Construction CO., Ltd. Para hacer el proyecto más atractivo a la inversión privada, la agencia estatal había modificado previamente el esquema comercial, ampliando el plazo del proyecto de 22 a 32.5 años, extendiendo el periodo preoperativo a 4.5 años y flexibilizando los requisitos técnicos de precalificación. El 30 de marzo de 2026, el Gobierno del Perú suscribió oficialmente el contrato de desarrollo, marcando un hito que puso fin a años de incertidumbre.
La implementación del proyecto está liderada por Lima Industrial Park, el vehículo de propósito especial constituido localmente por Junefield Holdings para operar en el Perú. La firma cuenta con la asesoría legal del Estudio Muñiz, reconocido bufete peruano que acompañó al consorcio en la estructuración y firma del contrato. Del lado estatal, PROINVERSIÓN supervisa el cumplimiento de las obligaciones contractuales, mientras que el Ministerio de la Producción (PRODUCE) actúa como contraparte directa del Gobierno. Asimismo, entidades como SEDAPAL y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones participan en la planificación de la infraestructura hídrica y logística necesaria para garantizar la viabilidad operativa del parque.
En la actualidad, el PIA se encuentra en su denominada "etapa cero" o fase preoperativa, dedicada a la elaboración de estudios definitivos, la obtención de permisos de construcción y las evaluaciones arqueológicas correspondientes. Como primer avance tangible, la empresa ya implementó un cerco perimétrico para proteger el terreno de más de 1,300 hectáreas. Además, Lima Industrial Park anunció que ha completado su plan maestro, desarrollado por un reconocido diseñador urbano chino, cuya visión central es que el PIA no sea un parque industrial convencional, sino una verdadera "ciudad industrial" con espacios integrados para la producción, la innovación y los servicios.
Las proyecciones del megaproyecto son de gran envergadura. Se estima que albergará a más de 230 empresas de diversos sectores productivos y generará alrededor de 120,000 empleos directos e indirectos, consolidando al norte de Lima como un hub industrial y logístico de relevancia nacional e internacional. El proyecto se desarrollará en cuatro fases operativas sucesivas, y aunque el contrato establece un plazo de 4.5 años para la etapa preoperativa, la empresa adjudicataria ha manifestado su intención de acortar significativamente ese periodo, con la meta de que la primera fase operativa esté lista en aproximadamente tres años.
No obstante, el camino hacia la materialización del PIA no está exento de desafíos. Uno de los principales retos será garantizar el abastecimiento sostenible de recursos básicos, especialmente agua, para lo cual se proyecta la construcción de una planta desaladora con capacidad de 86,400 metros cúbicos diarios. Asimismo, será fundamental asegurar una integración armónica con las comunidades locales y la infraestructura urbana existente, evitando impactos ambientales negativos. Gremios como la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) siguen de cerca el avance del proyecto, anticipando que, a medida que se superen las fases de estudio, se abrirán oportunidades significativas para empresas peruanas de ingeniería, construcción y servicios como subcontratistas. El Parque Industrial de Ancón se perfila, así, como un motor de desarrollo que podría transformar la economía peruana en las próximas décadas.



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