De proveedor de Tesla a reestructuración forzosa: La odisea de AGP
- Alfredo Arn
- hace 20 horas
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AGP Group, la empresa peruana fundada en 1965 que se convirtió en uno de los principales fabricantes de vidrios automotrices de Latinoamérica, atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Lo que comenzó como una pequeña vidriera en Lima exportando más del 50% de su producción desde 1969, se transformó en un holding multinacional con operaciones en México, Bélgica, Estados Unidos y Sudamérica. Sin embargo, entre 2024 y 2025, el grupo ha cerrado sus plantas en México y Bélgica, ha declarado en bancarrota a su filial estadounidense AGP E-Glass, y mantiene operaciones únicamente en Perú, Brasil y Colombia, según reportes de prensa especializada.
La expansión internacional de AGP se aceleró notablemente durante la última década, impulsada por contratos con fabricantes de vehículos eléctricos de alta gama. En 2022, la empresa anunció una inversión de 250 millones de dólares en una planta de 115,000 metros cuadrados en Nuevo León, México, destinada específicamente a fabricar parabrisas para el Tesla Cybertruck. Esta instalación, ubicada estratégicamente a 10 kilómetros de donde Tesla planeaba construir su Gigafactory, representaba la apuesta más ambiciosa de la compañía peruana. La pérdida de este contrato en 2025, sumada a la incertidumbre generada por las políticas arancelarias de la administración estadounidense, provocó el cierre y desmantelamiento de la planta mexicana.
La crisis no se limitó a México. En junio de 2025, AGP Group anunció el cierre definitivo de sus tres plantas en Bélgica —Rumbeke, Evergem y Zwijnaarde— con la pérdida de 1,200 empleos. Un intento de venta al grupo XGlass fracasó cuando clientes como BMW, Audi, Volvo y Volkswagen retiraron su respaldo al plan de negocio. Previamente, en octubre de 2024, la filial AGP E-Glass en Michigan, Estados Unidos, se había declarado en bancarrota bajo el Capítulo 7, con deudas por 4.6 millones de dólares que incluían obligaciones con Tesla, AGP Perú y más de 100 acreedores adicionales.
Los factores detrás de esta contracción son múltiples y complejos. Analistas señalan una combinación de sobreapalancamiento financiero, dependencia excesiva de un número reducido de clientes premium, y la desaceleración del mercado global de vehículos eléctricos. La empresa, que en 2014 llegó a equipar uno de cada tres vehículos blindados del mundo y mantenía 250 científicos de 15 nacionalidades, enfrentó dificultades para diversificar su cartera cuando sus principales contratos no se renovaron. La sede corporativa, trasladada de Lima a Gante en 2022, no logró estabilizar las operaciones europeas.
En Perú, AGP mantiene su planta histórica de aproximadamente 22,000 metros cuadrados en Lima, donde desarrolla tecnologías de vidrio laminado, templado y blindado. A diferencia de las instalaciones cerradas en otros países, la operación peruana continúa activa, atendiendo a más de 500 clientes en 50 países según información corporativa. La empresa local nunca ha divulgado cifras específicas de producción anual, aunque históricamente ha mantenido una orientación exportadora y de alta especialización en vidrios curvos para modelos eléctricos avanzados.
El futuro de AGP Group permanece incierto. Mientras sus operaciones en Sudamérica siguen funcionando, la pérdida de su infraestructura en Norteamérica y Europa representa una reducción drástica de su capacidad productiva global. La compañía que alguna vez suministró vidrios a Tesla, Lotus, Mercedes-Benz, Porsche y múltiples armadoras premium, ahora debe reconfigurar su modelo de negocio con una presencia geográfica significativamente menor. Para el sector industrial peruano, el caso de AGP sirve como referencia de los riesgos asociados a la expansión internacional apalancada en contratos con grandes corporaciones globales.







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