El desafío de la conectividad universal en el Perú: entre el avance tecnológico y la brecha digital
- Alfredo Arn
- hace 3 días
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El acceso a internet se ha convertido en un determinante fundamental del desarrollo económico, social y educativo de las naciones. En el Perú, un país marcado por una geografía desafiante y profundas desigualdades territoriales, el camino hacia la conectividad universal presenta tanto logros significativos como obstáculos estructurales que persisten. Este artículo analiza la situación actual del ecosistema digital peruano, examinando la infraestructura de red, los niveles de cobertura, el acceso educativo por edades, los precios de los servicios y el marco regulatorio, para ofrecer una visión integral de los desafíos y oportunidades que enfrenta el país en su transición hacia una sociedad digitalmente inclusiva.
1. Infraestructura: Los Cimientos de la Conectividad
El pilar fundamental de la infraestructura de telecomunicaciones del Perú es la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica (RDNFO), un proyecto estatal de 13,500 kilómetros con una inversión de US$ 333 millones. Esta red troncal conecta 22 capitales de región y 180 capitales de provincia, con una capacidad mínima de 100 Gbps y una disponibilidad garantizada del 99.999%.
Sin embargo, la RDNFO enfrenta desafíos operativos significativos. En 2021, el contrato con Azteca Comunicaciones fue resuelto por incumplimiento, y actualmente el Programa Nacional de Telecomunicaciones (PRONATEL) opera la red mientras se busca un nuevo operador privado . La red contempla interconexiones internacionales con Brasil, Bolivia, Chile y Ecuador, posicionando al Perú como un nodo de conectividad regional .
Expansión de la fibra optica y el despliegue 5G. El año 2025 marcó un hito con la asignación de espectro 5G, generando inversiones comprometidas de US$ 502.9 millones entre los operadores Viettel (Bitel), Claro, Entel e Integratel . Los compromisos incluyen el despliegue de 5G en Lima, Callao, Trujillo, Arequipa e Ica en seis meses, y la conexión de 1,164 instituciones de interés social (colegios, universidades y hospitales) para fines de 2026.
Paralelamente, la fibra óptica experimenta un crecimiento notable fuera de Lima, con incrementos del 49% nacional y expansiones superiores al 100% en regiones como Cusco (+127.6%) y Arequipa (+108.3%). Más de 4 millones de hogares ya tienen posibilidad de acceso a fibra óptica, aunque la cobertura sigue concentrada en áreas urbanas.
Centros de datos y capacidad digital. El mercado de data centers en Perú atraviesa un punto de inflexión, impulsado por la inteligencia artificial y la transformación digital. Con aproximadamente 29 centros de datos certificados, empresas como Cirion Technologies, GTD Perú, Win Empresas y Claro están expandiendo sus capacidades, con inversiones que superan los US$ 50 millones en nuevas instalaciones . La migración hacia zonas periféricas como Lurín responde a la necesidad de espacios amplios y acceso a energía de media y alta tensión, aprovechando que más del 60% de la generación eléctrica peruana proviene de fuentes renovables.
2. Cobertura y acceso: La brecha Urbano-Rural
Penetración desigual, los datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revelan una realidad dual. A nivel nacional, el 60.1% de los hogares tiene acceso a internet, con crecimiento del 2.2% respecto al año anterior. Sin embargo, esta cifra oculta profundas disparidades territoriales; mientras en Lima Metropolitana la cobertura alcanza el 80.5%, en el área rural solo llega al 23.6%.
El uso de internet por población presenta una brecha similar: el 80.2% de los peruanos mayores de 6 años utiliza internet, pero esta cifra cae al 59.2% en zonas rurales . Más preocupante aún, aproximadamente 3 millones de peruanos permanecen completamente fuera del acceso digital, y el 8% de la población (principalmente en selva y sierra) carece incluso de cobertura móvil básica.
La dependencia del móvil y la brecha de velocidad. El Perú exhibe un patrón de conectividad móvil-centrico: el 90% de los usuarios accede a internet principalmente mediante teléfono celular, y en zonas rurales esta cifra alcanza el 89.5% . Esta dependencia genera limitaciones significativas para actividades educativas y laborales que requieren pantallas grandes o software especializado.
Además, existe una brecha de velocidad preocupante; mientras las zonas urbanas disfrutan de 64 Mbps promedio, las zonas rurales se conforman con 21 Mbps, una tercera parte de la capacidad. El 12% de la población rural se conecta exclusivamente mediante servicios 2G básicos, insuficientes para plataformas educativas modernas.
3. Educación Digital: brechas generacionales y de género
El gradiente etario del acceso educativo. El uso de internet para fines educativos presenta una distribución claramente diferenciada por edades. Los jóvenes de 19-24 años lideran con 96.5% de uso, seguidos por adolescentes de 12-18 años (91%) y adultos jóvenes de 25-40 años (92.6%) . Estos grupos muestran brechas de género mínimas y alta adaptabilidad a plataformas educativas digitales.
En contraste, los adultos mayores de 60 años presentan el mayor rezago, con solo 47% de acceso y las brechas de género más pronunciadas . Este grupo realiza en promedio 4.4 actividades informáticas (frente a 6.0 de los jóvenes), limitando su capacidad de acceder a educación continua o capacitación laboral digital .
Impacto académico comprobado. Estudios recientes confirman que el acceso a internet mejora significativamente el rendimiento académico. En comunicación, el incremento es de 28.3 puntos, y en matemáticas de 2° primaria alcanza los 51.4 puntos adicionales . Sin embargo, el nivel educativo previo determina radicalmente el acceso; mientras el 98.4% de quienes tienen educación superior universitaria usa internet, solo el 53.4% de quienes tienen educación primaria o menor lo hace.
Los niños de 6-11 años, a pesar de mostrar un crecimiento destacado del 2.5% en acceso (alcanzando 62.7%), dependen en 67.5% de los casos del teléfono móvil de sus padres, limitando su capacidad de realizar tareas escolares complejas.
4. Precios y accesibilidad económica
Competencia en el mercado de Telecomunicaciones. El mercado peruano de internet presenta opciones para todos los segmentos económicos. En internet fijo, Entel ofrece el plan más económico con 100 Mbps a S/ 49.00 (promoción de tres meses), seguido por Movistar con 400 Mbps a S/ 79.90 y Claro desde S/ 65.00.
En el segmento móvil, Bitel lidera la competencia en precio con planes desde S/ 29.90, ofreciendo 0.5 GB más que sus competidores e incluyendo apps ilimitadas (Waze, Instagram, Facebook, WhatsApp) . Movistar y Claro responden con planes entre S/ 39.90 y S/ 55.92, incluyendo datos ilimitados a velocidades reducidas.
Opciones para zonas desatendidas. Para zonas rurales sin cobertura de fibra, Starlink ofrece internet satelital a S/ 140.00 mensuales con velocidades hasta 250 Mbps, mientras que alternativas como internet inalámbrico portátil (módem WiFi) de Claro u Olo parten desde S/ 24.00 por 10 GB.
La competencia ha generado una tendencia a la baja en precios, con promociones agresivas de 30-50% de descuento por períodos iniciales y beneficios agregados como suscripciones a Disney+ o servicios de streaming.
5. Marco Regulatorio y desafíos de política pública
El rol del OSIPTEL y la asignación de espectro. El Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL) regula el mercado, asegurando competencia y calidad de servicios. La reciente asignación de espectro 5G incluye compromisos sociales obligatorios; además de la cobertura urbana, los operadores deben conectar 2,230 km de carreteras con 4G y 1,731 localidades rurales, beneficiando a más de 180,000 personas.
Brechas de Regulación y cobertura Universal. A pesar de los avances, persisten desafíos regulatorios. El 89% de los centros poblados no tenía cobertura de internet fijo en 2022, y los operadores privados cubren solo el 24% de estos centros debido a la baja rentabilidad. La infraestructura eléctrica y vial deficiente en zonas rurales dificulta el despliegue de redes, requirienden intervención coordinada entre Estado y sector privado.
Proyectos pendientes y futuro inmediato. La RDNFO contemplaba originalmente proyectos regionales de capilaridad con 28,000 km adicionales de fibra óptica para ~1,600 distritos, con una inversión estimada de US$ 1,100 millones . La materialización de estos proyectos es crucial para reducir la brecha digital estructural.
Hacia una sociedad digitalmente inclusiva
El Perú ha avanzado significativamente en democratizar el acceso a internet, pasando de más del 76% de hogares desconectados en 2013 a solo 10.9% en 2022 a nivel nacional . Sin embargo, el acceso universal sigue siendo un objetivo pendiente, especialmente en el ámbito rural donde persisten brechas de cobertura, velocidad y calidad.
La estrategia futura requiere una combinación de infraestructura móvil (para cobertura universal básica) y fija de alta capacidad (para desarrollo productivo y educativo), junto con programas de alfabetización digital diferenciados por edades. Los jóvenes han alcanzado niveles de acceso superiores al 90%, pero los adultos mayores (60+) permanecen en el 47%, con las mayores brechas de género y habilidades digitales.
Los precios competitivos y la inversión en 5G y fibra óptica ofrecen oportunidades reales de cierre de brechas, pero requieren complementarse con políticas públicas que aseguren que la conectividad se traduzca en oportunidades reales de desarrollo económico, educativo y social. Solo así el Perú podrá aprovechar el potencial transformador de la economía digital y construir una sociedad donde el acceso a internet sea verdaderamente universal, equitativo y productivo.







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