Amazon Leo: La nueva era de Internet Satelital de Amazon
- Alfredo Arn
- 14 nov 2025
- 3 Min. de lectura

El 13 de noviembre de 2025, Amazon realizó un movimiento estratégico al renombrar su proyecto de internet satelital de "Project Kuiper" a Amazon Leo, un nombre que hace referencia directa a la órbita terrestre baja (Low Earth Orbit) donde opera su constelación. Este rebranding marca la transición de una fase de desarrollo a una etapa comercial, consolidando una visión que nació en 2018 con el objetivo de cerrar la brecha digital para miles de millones de personas sin acceso a banda ancha confiable. Con más de 150 satélites ya en órbita y una infraestructura de producción masiva en Kirkland, Washington, Amazon Leo se posiciona como el principal desafiante al dominio de Starlink en el sector de telecomunicaciones espaciales.
La situación actual del despliegue refleja una aceleración sin precedentes. Después de lanzar sus primeros dos prototipos en octubre de 2023, Amazon inició la producción a gran escala en abril de 2025 con un lote inicial de 27 satélites. Para octubre ya había completado seis misiones exitosas, la más reciente con 24 satélites a bordo de un cohete Atlas V de United Launch Alliance. La constelación inicial contempla 3,232 satélites, de los cuales la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) exige desplegar la mitad antes de julio de 2026, estableciendo una presión regulatoria que Amazon aborda con contratos históricos para más de 80 lanzamientos con SpaceX, Blue Origin, ULA y Arianespace.
Desde el punto de vista tecnológico, Amazon Leo destaca por haber desarrollado la primera antena de matriz en fase comercial capaz de soportar velocidades de gigabit, operando en una órbita entre 590 y 630 kilómetros sobre la Tierra. Los terminales de clientes ofrecen tres niveles de rendimiento: un modelo ultracompacto de hasta 100 Mbps, uno estándar de 400 Mbps, y una versión empresarial/gubernamental de hasta 1 Gbps. La fabricación en masa permite producir hasta cinco satélites diarios en una de las líneas de producción más grandes del planeta, mientras la infraestructura terrestre se complementa con antenas de puerta de enlace distribuidas estratégicamente y conectadas a la red global de AWS.
El cronograma comercial es ambicioso pero realista. Amazon planea iniciar servicios beta para clientes empresariales seleccionados a fines de 2025, expandiéndose al mercado masivo en 2026. La estrategia de despliegue prioriza el hemisferio sur, especialmente Latinoamérica, donde ya se han firmado acuerdos con DIRECTV Latin America y Sky Brasil para comercializar el servicio en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay. Esta regionalización obedece a la disponibilidad de cobertura satelital y a la autorización regulatoria obtenida en países como Uruguay y Argentina, donde ya se completaron pruebas técnicas en frecuencias de 27.75 a 29.75 GHz.
Los clientes y socios estratégicos ya anunciados reflejan el enfoque dual de Amazon Leo: por un lado, aerolíneas como JetBlue y conglomerados de telecomunicaciones como el australiano NBN Co; por el otro, contratos gubernamentales a través de "Leo for Government" con empresas como L3Harris. La división comercial latinoamericana opera bajo la dirección de Bruno Henriques, quien ha liderado las negociaciones de espectro y licencias, mientras que Sky Brasil anunció que comenzará su despliegue en el sur de Brasil, estando "totalmente preparada desde el punto de vista comercial".
En el escenario competitivo, Amazon Leo enfrenta el formidable liderazgo de Starlink, que opera cerca de 8,000 satélites y cuenta con aproximadamente 5 millones de suscriptores globales, generando ingresos de US$2,700 millones en 2024. Sin embargo, Andy Jassy, CEO de Amazon, proyecta un mercado de "dos jugadores principales" donde la integración con AWS y la cadena logística de Amazon podrían diferenciar a Leo. La proximidad orbital similar garantiza latencias comparables, pero la ventaja de Starlink radica en su ventaja de tiempo y escala operativa.
Los desafíos futuros son sustanciales. Más allá del cumplimiento regulatorio de 2026, el éxito de Amazon Leo depende críticamente de la validación de nuevos cohetes: 38 Vulcan Centaur de ULA (recientemente retomados tras anomalías), 18 Ariane 6 de Arianespace (cuyo primer vuelo se retrasó a 2026), y hasta 27 New Glenn de Blue Origin. Cualquier contratiempo en esta cadena de suministro espacial podría comprometer la cobertura necesaria para ofrecer un servicio competitivo, poniendo en riesgo las proyecciones de ingresos y la captura de mercado.
Finalmente, las perspectivas a largo plazo apuntan a una consolidación del sector LEO en torno a un duopolio Starlink-Amazon. La apuesta de Jeff Bezos combina la promesa de "internet rápido y asequible" con el modelo de negocio de bajos márgenes y alto volumen que caracterizó a Amazon en e-commerce. Si cumple con su deadline de julio 2026, Leo podría capturar segmentos corporativos y gubernamentales donde la integración con servicios cloud sea decisiva, transformando la conectividad global no como un producto aislado, sino como una extensión natural del ecosistema Amazon.
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