Festividades en la sombra: Un análisis de la Navidad y el Año Nuevo en poblaciones en situación de calle en Lima y propuestas para una inclusión futura
- Alfredo Arn
- 30 dic 2025
- 4 Min. de lectura

Resumen: Este artículo examina la vivencia de las festividades de fin de año entre las poblaciones en situación de calle y extrema pobreza en Lima Metropolitana, colectivo denominado sociológicamente como "los invisibles". Se analiza cómo la Navidad y el Año Nuevo, lejos de constituir celebraciones universales de cohesión, operan como eventos que intensifican la marginalización y exponen las fracturas sociales. El trabajo propone que estas fechas representan un fenómeno de contraste ritualizado, donde la narrativa hegemónica de abundancia y familiaridad profundiza la experiencia de exclusión. Finalmente, se esbozan lineamientos para acciones futuras que trasciendan la caridad estacional y promuevan la inclusión social estructural.
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La fiesta como espejo de la desigualdad. Las festividades de fin de año en Lima, caracterizadas por un consumo conspicuo y una retórica de unidad familiar, funcionan como un espejo que refleja y amplifica las profundas desigualdades de la ciudad. Para las poblaciones en situación de calle, indigencia y pobreza extrema, este periodo no se define por la celebración, sino por la agudización simbólica y material de su exclusión. Este artículo explora esta realidad desde una perspectiva sociológica y antropológica, argumentando que la experiencia festiva de "los invisibles" desnuda los límites de la cohesión social y plantea urgentes interrogantes sobre políticas de inclusión.
Invisibilidad social y rituales de contraste. El concepto de "invisibilidad social" (Bustamante, 2020) es fundamental para entender esta dinámica. No se refiere a una ausencia física, sino a una exclusión de las narrativas colectivas y del derecho a la ciudad. Durante la Navidad y el Año Nuevo, esta invisibilidad se torna paradójicamente más visible a través del contraste ritualizado. Los rituales sociales mayoritarios (cenas, intercambios de regalos, brindis) crean un marco normativo del cual los grupos marginalizados son periféricos, transformando las fiestas en un recordatorio potente de su estatus de no-pertenencia.
La Navidad: caridad temporal y nostalgia agudizada. La vivencia navideña de estas poblaciones está marcada por una doble condición. Por un lado, es el momento de máxima afluencia de caridad estacional—ollas comunes especiales, entregas de panetón y campañas de regalos—que, si bien palían necesidades inmediatas, refuerzan un modelo asistencialista y efímero. Por otro lado, la retórica familiar omnipresente exacerba los sentimientos de pérdida, abandono y nostalgia, convirtiendo la celebración en un evento potencialmente traumático que puede incidir negativamente en su salud mental.
El Año Nuevo: La ausencia del futuro prometido. Mientras la sociedad ritualiza la esperanza y la renovación con símbolos de prosperidad (las uvas, la ropa amarilla, los viajes), para las personas en situación de calle el Año Nuevo simboliza la continuidad de la incertidumbre. La falta de un proyecto de vida mínimamente seguro vacía de contenido los rituales de nuevo comienzo. La fiesta se reduce, en el mejor de los casos, a una cena especial en un albergue, pero carece del componente de proyección futura que define la celebración para el resto de la ciudadanía.
La respuesta social: Entre la solidaridad y la Folklorización del sufrimiento. La respuesta de la sociedad civil y algunas instituciones se concentra en diciembre, generando un pico de solidaridad que no se sostiene en el tiempo. Si bien este esfuerzo es valioso y salva vidas, corre el riesgo de folklorizar la pobreza, presentándola como un drama estacional que se mitiga con gestos puntuales, en lugar de abordarse como un problema estructural de derechos humanos y desigualdad urbana.
Acción futura I: De la asistencia estacional a la inclusión continua. La primera línea de acción debe ser la transformación del modelo de ayuda. Es imperativo canalizar la energía solidaria de diciembre hacia la creación y sostenimiento de servicios integrales y permanentes. Esto implica promover el trabajo en red entre el Estado, ONGs y empresas para financiar no solo comedores navideños, sino centros de día permanentes, acceso a duchas, guarderías para madres en calle y programas de salud mental que operen todo el año.
Acción futura II: Políticas públicas con enfoque de derechos y narrativas inclusivas. Se requiere una política pública específica que trascienda la lógica de "albergue pernocte". Un Sistema de Atención Integral para Personas en Situación de Calle, con presupuesto garantizado, que integre vivienda social de transición, inserción laboral con acompañamiento y regularización documentaria. Paralelamente, es crucial una pedagogía social que, a través de medios y educación, desmonte los estereotipos y construya narrativas que reconozcan la ciudadanía plena de estas personas, haciendo su realidad visible más allá de la lente paternalista de diciembre.
Hacia una fiesta ciudadana inclusiva. La manera en que una sociedad celebra revela sus prioridades y sus deudas. La experiencia de la Navidad y el Año Nuevo para "los invisibles" de Lima es un síntoma de una falla en el contrato social. El verdadero reto futuro no es simplemente darles una cena en diciembre, sino integrarlos de manera efectiva a la comunidad para que puedan, en el futuro, elegir y construir sus propias celebraciones desde la autonomía y la dignidad. Solo cuando las fiestas dejen de ser un marcador de contraste social para convertirse en una experiencia de ciudadanía compartida, podrá hablarse de una verdadera celebración colectiva.
Referencias (Ejemplares):
Bustamante, W. (2020). Invisibilidad social y derechos humanos en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos.
Jaramillo, M. (2019). Pobreza urbana y rituales festivos: Un estudio en Lima Metropolitana. Pontificia Universidad Católica del Perú.
ONU-Hábitat. (2022). Ciudades Inclusivas: Marco para la acción en asentamientos informales. Naciones Unidas.







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